FITORREMEDIACIÓN PARA SUELOS CONTAMINADOS
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La integrante del CAAP Centro Argentino de Arquitectos Paisajistas, Beatriz Zumalave Rey( Mg. en Gestión Ambiental y Responsable de Medio Ambiente en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria AMBA) desarrolla en esta nota cómo el proceso de fitorremediación puede revertir los suelos contaminados a su forma natural.

Análisis de la situación de los suelos

El número de personas que viven en las ciudades y sus alrededores continúa creciendo de manera sostenida. El informe de ONU-Habitat sobre el “Estado de las Ciudades del Mundo” (2004), predecía que para el 2030, el 60 % de la población mundial viviría en ciudades.

Sin embargo, para 2007 el 50 % de la población ya vive en áreas urbanas (Van Veenhuizen 2008). Esta tendencia a nivel global también puede observarse en AMBA que conforma con 14 millones de habitantes, la urbanización más extensa del país.

¿Cómo se usa estos suelos?

A esta situación de crecimiento desordenado y tentacular, se le suma la presión ejercida sobre los suelos periurbanos o inmediaciones urbanas, que deben producir y satisfacer la demanda de alimentos frescos. Un detalle no menos importante: estos suelos no son aptos para siembra y cosecha intensiva.  Como resultado, la calidad de los productos se verá afectada, la fragilidad de los suelos y el medio ambiente aumenta por el uso de enmiendas y otros insumos químicos.

La fitorremediación es la utilización de plantas para eliminar contaminantes del suelo.

Huerta después de la fitorremediación.
Huerta

Fitorremediación como solución natural y sostenible

Para brindar respuestas a estas necesidades crecientes de producción, inclusión y cuidado del medio ambiente, el Área de Medio Ambiente del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), colabora con gestiones tendientes a reducir la contaminación ambiental, tutelando los servicios ecosistémicos asociados y la preservación de los recursos naturales.

Entre las múltiples acciones se halla la fitoremediación de suelos contaminados, entendiéndose por ésta, la suma de estrategias para “dar remedio” a un sitio contaminado y restaurar las propiedades deterioradas.

El uso de plantas que se  utilizan se las conocen como hiperacumuladoras. Se caracterizan por tener una alta capacidad de acumulación, de gran tolerancia al tóxico a remover y de rápido crecimiento. Estas especies pueden reducir la presencia de materiales o residuos peligrosos en suelos contaminados. En combinación con hortalizas de hoja, aplicación de compost, plantación de árboles, sistemas de organoponia y geomembranas, dieron resultados positivos en la recuperación de suelos con alto grado de contaminación.

Conclusiones

1
CAAP

La necesidad de contar suelos aptos para actividades productivas en el periurbano del AMBA y así dar respuesta a la demanda de alimentos confiables, exige una mirada que atraviese las prácticas y calidad de los productos que se obtienen.

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CAAP

Si bien la fitorremediación por sí sola no es suficiente para restaurar un suelo dañado y retrotraer al punto de sanidad inicial de un suelo dañado, colabora en la mitigación de la contaminación de los suelos.

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CAAP

Existe el sustento teórico y el despliegue de tecnologías apropiadas y disponibles para asegurar que es posible no sólo cultivar en suelos contaminados sino además colaborar en la gestión de recuperación de suelos degradados. Todo por medio de la mirada conjunta entre expertos, investigadores, la comunidad en su conjunto y los decisores locales.

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