Imponente Simpleza

Las piscinas en edificios tienen su encanto particular. Sin contar de un horizonte despejado y muchas veces con visuales donde predomina el concreto gris de la ciudad, los diseñadores hacen uso del ingenio y materiales para lograr espacios acuáticos de esparcimiento.

Años atrás, con el auge de los complejos de departamentos se comenzó a incorporar una piscina en el SUM ubicado en el último piso o terrazas. En este tipo de construcciones es primordial hacer un preciso cálculo de la masa de agua, fuerzas dinámicas y los posibles movimientos que pueda sufrir el edificio para utilizar los elementos constructivos necesarios y así evitar las filtraciones. En edificios más nuevos, el espejo de agua se ubica en las plantas más bajas (generalmente arriba del espacio de garaje) con el objeto de aprovechar el espacio de basamiento del edificio.

Grupo Quirico, empresa dedicada al diseño, construcción y desarrollo de emprendimientos inmobiliarios, definió esta hermosa piscina donde su elegancia reside en lo simple del diseño.

Mide 15 m. de largo por 3 de ancho y cuenta con una profundidad máxima de 1,4 m. Pensada para cumplir con una función de esparcimiento y ser agradable a la vista desde el Salón de Usos Múltiples, en su diseño predominan las líneas rectas. Éstas se complementan perfectamente con el contrafrente del edificio con vistas rectangulares y están acentuadas por el deck atérmico de color blanco.

Construida en hormigón armado, está elevada sobre el nivel del suelo. Para acceder, hay que subir varios escalones o utilizar el monta-sillas para personas con mobilidad reducida. En su interior, tiene un revestimiento cementicio de color azul, dos tomas de agua, seis retornos e iluminación subacuática de acero inoxidable que da luz de varios colores.

Por su orientación hacia el norte y por no tener edificaciones cerca que les den sombra, el sol cae sobre la piscina desde las primeras horas del día hasta entrada la tarde. Esto hace que el sistema de calefacción instalado sea más eficiente en las épocas en las que es necesario su uso.

Fiel a este estilo simple, en la medianera hay una gran hilera de canteros con cortaderas plantadas. Del otro lado y cerca del acceso a la piscina, se instaló un desborde finlandés que acompaña un amplio sector de solárium para reposeras y mesas con sombrillas. Los chicos (y los no tanto) además de utilizarla para un tiempo de distracción, también se puede disfrutar de un nado descontracturante o hacer trabajos complementarios a cualquier deporte.

+info  www.grupoquirico.com.ar