Gran Porte

En un apacible y tranquilo barrio cerrado de la localidad de Pilar, provincia de Buenos Aires, la empresa Aquabelle realizó un exquisito espejo de agua con diferentes zonas que cumplen propósitos distintos. La obra se llevó a cabo en el año 2016 y la firma debió tomar varios aspectos en consideración al momento de diseñar este espacio: la orientación del terreno, la arquitectura de la edificación, los deseos y necesidades del propietario.

Para su disposición se implantó en el terreno siguiendo la forma alargada que este último posee. De esta manera, se aprovecha al máximo las horas de sol durante el día sin que el agua se evapore excesivamente. Con un largo equivalente a la mitad de la residencia y con un desborde infinito sobre el lado opuesto a la vivienda, se obtienen las mejores visuales desde el interior del hogar. Este hermoso efecto de continuidad hacia el horizonte se acentúa por una pequeña pendiente que tiene el jardín. De forma rectangular, sigue una leve curvatura que brinda un aspecto elegante y sofisticado. Además, ayuda al visitante recorrer con la vista la totalidad de la piscina y el jardín que lo rodea.

 

 

Por requerimiento del propietario, se diseñaron 4 áreas distintas claramente delimitadas pero unidas entre sí, sin perder la estética general. Un vaso principal de 12 metros de largo por 5 metros de ancho, tiene un suave desnivel hacia el fondo desde 1,10 m hasta 1,80m. Para ingresar hay que bajar 3 amplios escalones desde una amplia playa húmeda que tiene 25 cm de profundidad, lugar ideal para colocar una reposera y disfrutar del clima con los pies en el agua.

Al costado, se proyectó un sector de hidromasaje para que 8 personas sentadas puedan disfrutar de los 16 blowers puestos en las paredes laterales. También se dispuso una barra y bancos en el agua para deleitarse con unos tragos sin salir del agua. Por último, se ideó un solárium denominado Sector de Fuego. Es una zona para tomar sol y de bar compartido con el hidromasaje, con visuales de vidrio templado transparente reforzado que permiten ver debajo del agua. En su centro se dispuso un hogar abierto que le da su nombre, cumpliendo una función estética y de punto de encuentro único cuando baja el sol.

Aquabelle ejecutó la construcción íntegramente en hormigón armado, con paredes y vereda de doble malla de hierro y fondo de malla simple. Con refuerzos estructurales en vigas y columnas, la pileta tendrá una larga vida útil. Para su revestimiento interno, utilizaron un sistema en base a mármol pulido de color celeste que cambia de tonalidad según la profundidad. Para el exterior, utilizaron mármol de color blanco con vetas marrones similares a las utilizadas en la casa y así lograr una mejor integración. La iluminación subacuática tradicional colocados en puntos estratégicos, logran que la piscina también luzca su encanto cuando cae el sol.

Agradecemos a la firma Aquabelle por la información brindada.